En el año 1135, a raíz de la proclamación del rey gallego Alfonso
VII como emperador y merced a sus propias donaciones y privilegios,
comienza la construcción de Santa María de Aciveiro que sería
incorporado al Cister en torno al año 1170.
El Monasterio situado a escasos metros de la ruta de los puentes del
Lérez, está cercano de la zona de protección medioambiental de la
Sierra del Candán permitiendo realizar multitud de rutas de senderismo.
El recinto cenobial sigue con la estructura totalmente fiel a las
pautas cistercienses; en torno a un claustro se distribuyen las
distintas dependencias: cocina, refectorio, scriptorium, sala capitular,
celdas de los monjes, caballerizas, ...
Hoy es un Hotel Monumento recientemente rehabilitado en el que se ha
sabido combinar la historia con la funcionalidad y servicios modernos.
Las habitaciones, antiguamente celdas de los monjes, son amplias y con
todo el confort. El Hotel también dispone de amplios salones para
reuniones de empresa y celebraciones, bar y comedor para disfrutar
de la gastronomía y de la naturaleza.
Terminal de internet y Wi-Fi gratuito.